• Econfinados. Víctor López

Introducción al modelo Wilson

Además del nivel óptimo de inventario que permita trabajar sin miedo a la ruptura de stocks, a las empresas les interesa saber la cantidad de pedido óptimo, o sea, la cantidad (Q*) que debe solicitar a su proveedor en cada uno de los pedidos que hace.

El modelo Wilson ayuda a conocer dicha cantidad (Q*).


En la página anterior se ha comprobado que realizar un pedido de mucha cantidad tiene una parte positiva y otra negativa:

  • Reduce el coste de pedido: Menos pedidos realizados al año.

  • Aumenta el coste de almacenamiento: Ya que para pedidos de mayor tamaño se necesitará, entre otros, un almacén mayor.


Por otro lado, realizar pedidos de poca cantidad disminuirá el coste de almacenamiento pero hará aumentar el coste de cada pedido. De este modo, la empresa necesita saber la cantidad óptima de pedido (Q*) que minimiza el coste de inventarios, es decir, la empresa necesita saber si, por ejemplo, le compensa más pedir diez pedidos de 50 productos o un único pedido de 500 productos.